Hermoso perdedor

Uno de mis autores preferidos es Jerome David Salinger. No pretendo dar aquí razones porque, en principio, mi apego es emotivo. La conciencia se ha aclarado después. He estado al pendiente de noticias sobre la publicación de su biografía, el estreno del documental sobre su vida y lo mejor: Salinger en su encierro escribía, hay al menos 5 libros inéditos y serán publicado a partir de 2015.

Mirando notas aquí y allá, he encontrado varios comentarios negativos sobre uno de sus personajes más conocidos: Holden Caulfield. Aunque algunos no le encuentran la menor gracia, este chico, protagonista de El guardián entre el centeno, tiene fanaticada, ¿por qué? Aunque ya se ha escrito demasiado sobre esto y quizá no hay mucho por agregar, aquí van unas cuantas líneas más:

Muchos de nosotros nos identificamos con Caulfield por su confusión, conocerlo nos ha ayudado a nombrarla. En este libro, Salinger logró retratar con maestría el desconcierto de la adolescencia, sus frustraciones, sus ansiedades. Por eso, El guardián entre el centeno es considerado un libro juvenil, para leer antes de los 20 años. A mí me gusta igual en mi edad adulta.

Los caminos que tomamos durante nuestra adolescencia definen nuestra vida posterior, para bien o para mal. Crecer, dar el paso a la vida adulta no es fácil, pero hay libros como El guardián entre el centeno que nos podrían ayudar en la travesía.

Holden Caulfield es un hermoso perdedor, un chico harto de la hipocresía, de las contradicciones a su alrededor, no las acepta, ¡quién no se ha sentido alguna vez de ese modo! Tan joven, tan puro, es imposibe no sentir empatía :

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Se me antoja compararlo con otro personaje encantador: Kim, de la novela homónima de Rudyard Kipling. Al contrario de Caulfield, quien tiene tendencia a la autodestrucción, Kim es avispado y lucha por vivir, se aferra a la vida. Donde Caulfield se hunde, Kim juega el papel que la sociedad le asigna a la vez que protege su corazón: sabe quién es, sabe qué lo mueve, sabe lo que ama.

Por cierto, recuerdo que a Stuart Murdoch, de Belle and Sebastian, le gusta mucho la obra de Salinger, lo sé de buena fuente. A veces me parece apreciar esa influencia en sus letras, por ejemplo, este tema me hace pensar en Holden Caulfield:

Ambas novelas, El guardián entre el centeno y Kim, son lecturas altamente recomendadas para lectores jóvenes, pero no importa la edad que tengas, son literatura sin adjetivos. ¡No te las pierdas!

*Imagen de la edición publicada por Edhasa y traducida (y muy española) por Carmen Criado.