Quizá en otra ocasión

Debo aclararlo, no es mi costumbre, pero ayer he dejado un libro sin concluir la lectura. En realidad es el segundo libro que no podido leer por completo de cuantos me había propuesto desde la semana pasada, pero me ha sido imposible. Quizá no sea el momento adecuado, no son para mí o, ¿cuál será el motivo? Suelo concluir mis lecturas, aunque no me agraden del todo, para saber con claridad el motivo de mi disgusto, pero esta vez no he podido continuar, me he quedado dormida ante ambas lecturas.

El primer libro es “Las peregrinas del fuisoyseré”, de Ricardo Chávez Castañeda. Me parecía un trabalenguas narrativo, un ir y venir temporal, que terminaba por pesar sobre mis párpados. Varias tardes lo intenté y casi lo logro, sin embargo, no he podido llegar al fin. No lograba imaginar a esa niña tan preocupada por el pasado y angustiada por el futuro, me invadía la tristeza. Era como una adultita a punto de comprar un seguro de vida. Así las cosas, no puedo decir nada más.

Luego, he intentado leer “Odisea por el espacio inexistente”, de M. B. Brozon, un par de veces, tampoco he llegado al final..  Lo reconozco, el conflicto inicial me interesó: Andrés, un chico frustrado por haber reprobado dos materias: matemáticas y  música. La intriga crece cuando se relata la presión sufrida por el chico pues su padre es músico, podría haber reprobado cualquier otra materia excepto música.

El realismo se pierde, la odisea se apodera, lo cual no me desagradó en absoluto, sino que la problemática inicial se esfumara. Un par de personajes extraños raptan a Andrés. Ese par y su pandilla, con sus poderes mágicos, habían turbado la mente del niño y por eso había fracasado, no había sido su responsabilidad. Entonces aquella angustia ante las expectativas del padre desaparece. Para ser honesta ese giro me disgustó, en ese momento me pareció un escamoteó de una problemática interesante y en su lugar se hubo puesto una historia agradable de aventuras. Lo he intentaré leer de nuevo.

Todo lector tiene derecho a dejar de lado el libro que no le atrape, ¿no?

En búsqueda de hogar

Fachada de la Biblioteca Central del Estado Fray Servando Teresa de Mier

Los libros son espacios que requieren espacios donde vivir: un bolsillo, una mochila, un estante, un par de manos… y, desde luego, una casa, es decir, una biblioteca. Aunque muchos no lo creerían, una biblioteca puede ser un lugar estupendo para estar: algunos sólo se sientan a pensar un rato, algunos pasean entre los pasillos de libros, algunos toman la siesta, algunos leen, algunos escriben, algunos, como yo, disfrutan de esas casas que guardan multitud de espacios.

Detalle de su Sala infantil

Desde hace algunos días me preguntaba sobre casas para la literatura infantil y juvenil, si realmente hay espacios acogedores y agradables para que niños y adolescentes los frecuenten por el gusto de estar, por el gusto de leer. Hemos improvisado lugares y eso está muy bien, en ocasiones, hacerlo es necesario, sin embargo, también necesitamos lugares fuertes, verdaderos hogares para los libros, la lectura y los lectores. Seguir leyendo

Agua calientita en el corazón

Porque cuando uno es diferente a todos, a los otros,
es como tener agua calientita en el corazón
“Marte y las princesas voladoras”,
de María Baranda

Hay personas nada comunes con la capacidad para mostrarnos cualidades del mundo que antes habíamos pasado por alto. Cuando sucede y encuentras en tu camino a alguien así, te contagia esa chispa vital. Luego, pareciera que tus ojos crecen porque pueden ver más que antes, y podrías deleitarte en pensamientos que antes ni siquiera se te habrían ocurrido; entonces las ganas de ver, escuchar, tocar, probar, oler, de estar aquí se avivan.

Mosi es una de esas personas diferentes, no todos la entienden, incluso podría ser que algunos la rechacen, pero ella tiene a su familia y su familia descubre día a día lo bueno que es que ella sea ella. ¡A que ya tienes ganas de conocer a Mosi! Su hermana Lorna nos cuenta la historia de esa pequeña especial en “Marte y las princesas voladoras”.

Apenas si llegaba al mundo, cuando Mosi ya afectaba, de buena manera, a su hermana mayor llamada Rita, pues aquel día, entre la confusión de la familia por el nacimiento de la pequeña, un pato resultó herido. Entonces Rita lo supo: de grande sería veterinaria.

Tiempo después nació Lorna, aunque ella era menor, aprendió a escribir antes que Mosi, quien a los ocho años todavía no sabía el abecedario. Mosi era diferente y algunos no la querían. Claro, Mosi a veces tenía malos ratos, pero ¡quién no los tiene! Luego, Lorna deseó contar la historia de su hermana, y no sólo ésa, sino todas las historias fantásticas que le inspiraba. Fue así como Lorna descubrió su vocación: sería escritora.

No te quedes con las ganas, conoce a Mosi y a su familia en “Marte y las princesas voladoras”, de María Baranda, quien es poeta, narradora, editora y traductora mexicana. El cuento recibió la distinción bienal de la Lista de Honor del International Books on Board for Young People (IBBY) en el 2008. Además podrías conocer otras de sus narraciones caracterizadas por una sencillez cautivadora: “Una liebre nos detuvo en el camino”, “El mago abuelo y su chango desaparecido”, “Invisible”, “Ángela en el cielo de Saturno”, “Silena y la caja de secretos”, entre otros títulos. La autora también ha escrito libros de poesía: “Arrullo”, “¡Ruge!”, “Digo de noche un gato”, estos tres últimos han sido publicados por Ediciones El Naranjo.

Tu experiencia y entusiasmo se merecen un premio

Con el fin de conocer, reconocer y difundir las experiencias de quienes promueven la lectura, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la Dirección de Publicaciones y la Dirección General de Bibliotecas; el Instituto para el Desarrollo y la Innovación Educativa de la Organización de Estados Iberoamericanos, Santillana Ediciones Generales y el Programa Nacional de Lectura de la Secretaría de Educación Pública convocan a:

  • Los mediadores del Programa Nacional Salas de Lectura del Conaculta de todo el país.
  • Los bibliotecarios de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (estatales, regionales, municipales y delegacionales).
  • Los promotores de lectura independientes.
  • Las organizaciones y fundaciones de la sociedad civil: organismos no gubernamentales, asociaciones civiles, colectivos ciudadanos e instituciones del sector privado.
  • Las escuelas particulares de cualquier nivel escolar.
  • Los maestros, bibliotecarios, directivos y comunidades educativas de las escuelas públicas de educación básica.

A participar en México Lee 2010, cuyo plazo vence el 30 de septiembre de 2010; el resultado se difundirá durante la primera semana de noviembre próximo. Consulta las bases completas AQUÍ. Seguir leyendo

Convocatorias nacionales e internacionales de LIJ

  • Invenciones 2010

Como una forma de estimular la creación artística y fomentar la lectura, Fundación Telmex, Nostra Ediciones y A Leer/IBBY México, en colaboración con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, convocan a participar en Invenciones, Segundo Concurso Iberoamericano de Libro-Álbum Ilustrado y Narrativa para Niños y Jóvenes.

Bases completas AQUÍ.

Cierre: 15 de septiembre de 2010

Resultado: 8 de noviembre de 2010

Premios Bellas Artes

  • El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), y el Instituto de Cultura de Campeche convocan al Concurso de Cuento Infantil Juan de la Cabada, el cual se realiza cada año desde 1977. Algunas autoras y autores que han obtenido el premio son Mireya Cueto, Gabriela Rábago Palafox, Mari Zacarías, Gilberto Rendón, María Teresa Remolina, Margarita Robleda, Becky Rubistein, Agustín Cadena, Eloy Pineda, entre otros.

Bases completas AQUÍ.

Cierre: 3 de julio de 2010

  • Cada año desde 1981, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el INBA, el Instituto Coahuilense de Cultura y el Patronato del Teatro Isauro Martínez convocan al Concurso de Obra de Teatro para Niños. Algunos autores que han obtenido el premio son Gabriela Rábago Palafox, Sabina Berman, Otto Minera, Hugo Salcedo, Mari Zacarías, Virginia del Río y Gerardo Nevárez, entre otros.

Bases completas AQUÍ.

Cierre: 2 de julio de 2010

  • Premio Hispanomericano de Poesía para Niños

La Fundación para las Letras Mexicanas se ha propuesto colaborar con las instituciones competentes en la tarea de poner la cultura nacional y universal en manos de los niños, así como crear apoyos para el análisis y la promoción de la literatura infantil, además de propiciar la publicación de obras de calidad dirigidas a niños.

Cada año desde el 2004, la FLM convoca al Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños con el fin de estimular la creación poética dedicada a los pequeños. Seguir leyendo

Para cautivar con la palabra

Hace algunos días estuve leyendo este libro del escritor y cuentacuentos mexicano Eduardo Robles, Tío Patota.

Aunque la publicación contiene errores como:

p. 102

el título deber ser “La peor señora del mundo”, y

p. 115

el nombre incorrecto de uno de mis autores favoritos, ROALD DAHL, por lo cual estuve a punto de lanzar el libro, editado por Grijalbo, al cajón de mis decepciones.

Con todo eso y más, el libro es una guía excelente para maestros, promotores culturales, madres y padres de familia, y todos los que pretendan cautivar con la palabra a chicos y grandes. No se podría esperar menos del Tío Patota, quien tiene el reconocimiento internacional en la Lista de Honor del Premio Hans Christian Andersen.

¡Atrapa las palabras al viento!

Hace casi 20 años, en noviembre de 1991, bajo la dirección de Daniel Goldin nacieron las primeras obras para niños del Fondo de Cultura Económica (FCE) en México; hoy en día, la editorial cuenta con más de 500 títulos para los más pequeños y jóvenes, que sin duda contribuyen en la formación de lectores desde edad temprana.

Entre las colecciones dedicadas al público infantil y juvenil están Vida y palabras de los indios de América, Travesías, Historias de México, Tucanto (música para chicos compuesta e interpretada por artistas iberoamericanos), Espacios para la lectura (dedicada a temas sobre la promoción de la lectura), A través del espejo y A la orilla del viento, la cual es una de los principales protagonistas, por la calidad de su selección, en el propósito de acercar a niños y jóvenes al libro.

A la orilla del viento introdujo en Latinoamérica un catálogo que ha reunido a grandes artistas internacionales como Anthony Browne, Taro Gomi, Satoshi Kitamura, Chris Van Allsburg, David McKee, Roberto Innocenti, Ian Falconer, Mandana Sadat, Istvan Banyai y muchos más, lo cual supone una gran labor editorial. Sin embargo, no solamente nos ha traído obras extranjeras, sino que además ha publicado y difundido la obra de autores e ilustradores latinoamericanos como Isol, Francisco Hinojosa, Vivian Mansour, Triunfo Arciniegas, entre otros.

La colección, con sus publicaciones dentro de la serie Los especiales de A la orilla del viento y su concurso -actualmente en la convocatoria XIV-, ha fomentado y contribuido a consolidar el libro-álbum en Latinoamérica. Nos ha descubierto historias cuyas imágenes y texto verbal crean una lectura complementaria, pues son para ser vistas y leídas. Incluso, en algunos álbumes se narra solamente por medio de imágenes.

Además, la editorial enfatiza sobre la individualidad del lector de cualquier edad, sobre su formación autónoma. Por ello, aunque es común encontrar en la contraportada de los libros infantiles la recomendación según la edad, en cambio, los libros de A la orilla del viento se organizan según la experiencia de lectura, la cual no siempre coincide con las expectativas educativas de acuerdo a los años vividos:

Para los más pequeños. Comprende libros-álbum, objetos artísticos diseñados para ser tocados, observados y leídos por los pequeños en compañía de los grandes, como las obras de Taro Gomi.

Para los que están aprendiendo a leer. Aquí se encuentran libros ilustrados con esmero e impresos en papel resistente, algunos de ellos en formato de álbum. La serie se caracteriza por historias sencillas y directas dirigidas a niños que apenas están familiarizándose con el alfabeto. Algunas de ellas son divertidas y entrañables como el cuento en verso “Éste era un lápiz”, de Antonio Granados.

Para los que empiezan a leer. Están dirigidos a chicos que ya son capaces de leer por sí solos. Contienen historias caracterizadas por el humor, la fantasía y lo maravilloso, sin olvidar el toque poético y cálido como sucede en “Marte y las princesas voladoras”, de María Baranda. Por lo general, tienen una trama fundamental, sencilla y directa, aunque es más detallada y podría sugerir historias paralelas; quizás aparezcan más personajes; además, las descripciones verbales son más ricas; y contienen ilustraciones que complementan  el texto verbal.

Para los que leen bien. Es una serie variada en géneros y temas para que los chicos encuentren a su autor favorito. Aquí se encuentran las narraciones de mayor complejidad con una trama fundamental e historias paralelas y más personajes, por ejemplo “Los zapatos de fierro”, de Emilio Carballido, con ilustraciones de Carmen Cardemil. También puede ser que la historia se proyecte en varios tiempos narrativos como sucede en “Las peregrinas del fuisoyseré”, de Ricardo Chávez Castañeda, con ilustraciones de María Wernicke.

Para los grandes lectores. Es una selección de obras que estimulan la inteligencia y la sensibilidad literaria por su variedad amplia de temas, géneros y autores. Aquí es posible encontrar diversas novelas como “El libro salvaje”, de Juan Villoro, con ilustraciones de Gabriel Martínez; “Wasserman. Historia de un perro”, de Yoram Kaniuk, entre muchas otras.

El Editor

Daniel Goldin creó colecciones que han llegado a ser imprescindibles, como A la orilla del viento, cuyos títulos publicados en la actualidad son más de 300, entre los que se encuentran autores nacionales y extranjeros.

Más tarde, en el 2004, al cabo de 13 años de haber iniciado el gran proyecto de formación de lectores desde edad temprana, Goldin dejó la Gerencia del Obras Infantiles y Juveniles del FCE, una de las áreas de mayor crecimiento de esta casa editorial; fue entonces que Miriam Martínez Garza ocupó el cargo.

Aquel mismo año en que dejó su puesto en el FCE, el reconocido editor mexicano fundó Abrapalabra Editores, filial mexicana de la editorial Serres. Además, desde enero de 2007 trabaja en la editorial Océano de México, donde dirige la dirección editorial de Océano Travesía, que comprende obras para niños y jóvenes, además de textos para adultos relacionados con la formación de lectores.

Asimismo, es preciso destacar su labor como autor de Los días y los libros. Divagaciones en torno a la hospitalidad de la lectura (Paidós, 2006) y Al otro lado de la página. Imágenes de la lectura en México (Santillana, 2008). Ha publicado poesía, narrativa y ensayos en diversas revistas de México, Colombia, Argentina, Francia y España.

¡No te pierdas A la orilla del viento!

Puedes encontrar sus ejemplares en bibliotecas públicas, también podrías comprar algunos, no cuestan mucho aunque son bastante valiosos.

Con información de los sitios Web de la FIL Guadalajara y FCE.

Calzado para largas distancias

Para una larga caminata es necesario un buen par de zapatos. Debe ser cómodo, lindo –nunca hay que perder el estilo- y, sobre todo, resistente: hecho de un material fuerte con la capacidad de protegernos de todas las piedritas del camino. Seguro, ya te has preguntado hacia dónde me dirijo con este extraño inicio, pues a Los zapatos de fierro, del autor mexicano Emilio Carballido.

En este cuento, el príncipe es el remilgado y  le encanta poner en aprietos a las doncellas hasta que elije a la mujer con quien se casará: María. Pero, todavía después de consumarse el matrimonio y de haber sido rescatado por la esposa, el príncipe no confía y continúa distante.  Mientras tanto, María impaciente y curiosa desea conocerlo, saber con quién se ha casado. Así que, cede a su impulso y rompe una prohibición impuesta por su marido, quien, entonces, es llevado al País de Irás y No Volverás.

El amor le ha sido arrebatado a María, se lo han llevado  a aquel lugar lejano, al cual tendrá que ir, si desea tener de nuevo el amor. Para llegar allá, María tendrá que caminar y caminar hasta terminar con las suelas de sus propios zapatos. La distancia será muy larga si el material de que están hechos es fierro (con sólo imaginar cuánto se habría de caminar para gastarlos por completo se me eriza la piel).

Este cuento de Carballido está dentro de esa tendencia de la Literatura Infantil y Juvenil mexicana de tomar como fuente de inspiración los cuentos tradicionales de origen antiguo, pues en éstos los zapatos de fierro son elemento frecuente. Quién ha cometido una falta caminará hasta repararla, hasta encontrar la paz, hasta acabar con su calzado; el cual, al inicio del camino, es tan pesado como la culpa, sólo se aligerará con cada paso.

Y como el viaje es largo, lo mejor es disfrutarlo, eso nos ha enseñado Odiseo,  porque en el viaje se consumirán los días, la juventud.

Los zapatos de fierro no sólo hace referencia a la cuentística maravillosa sino al folclor mexicano a través de los recuerdos del autor, mezcla de anécdotas de su niñez, detalles locales –como el río del cuento hace pensar en el río Papaloapan-, el relato de la abuela, en fin, una mezcla de los decires que van de un lugar a otro, que recorren largas distancias y quiénes los relatan agregan o quitan algún detalle refinando la historia, alisando la piedra rugosa hasta convertirla en una redonda y lisa de piedra de río.

El cuento tiene origen en un relato de la abuela del autor, Doña Gabriela Ferat, quien acostumbraba narrar a sus nietos sobre cosas que había leído o escuchado, y cuentos populares de tradición oral, como es el caso de Los zapatos de fierro, que la abuela escuchó por vez primera de su nana. La versión de Carballido, publicada por el Fondo de Cultura Económica, es el relato pulido a partir de lo que escuchó de niño en Córdoba, Veracruz, donde nació el 22 de mayo de 1925.

Es un cuento de amor y a la vez no, a María se la va la vida y la juventud en la búsqueda de su esposo. Cuando al fin lo encuentra, éste la ha olvidado, ¡de qué sirvió tanta caminada! Entonces el viaje en sí mismo tiene valor, es el cuento que no habría nacido si ella hubiera permanecido en casa lamentándose por su mala cabeza y por haber provocado la pérdida de su marido y todo por ser tan curiosa. Sin embargo, de algún modo, María se las ingenia para avivar la memoria de su esposo y llevarlo de regreso a casa para compartir… la vejez.

Editorial Grijalbo, en 1983, imprimió por primera vez Los zapatos de fierro. Una década más tarde, con ilustraciones de Leticia Tarragó, apareció en la serie Botella al Mar de CONACULTA. Luego, en 1998 el FCE lo incluyó en la serie A la orilla del viento con ilustraciones de Carmen Cardemil.

El dramaturgo y narrador Emilio Carballido ha sido un valioso creador de literatura infantil, entre sus títulos, además de Los zapatos de fierro, están El pizarrón encantado (1998), Un enorme animal nube (1998) y El pabellón del doctor Leñaverde (2002).

De regreso al inicio: si bien es cierto que unos zapatos de fierro seguramente son muy resistentes, dudo mucho que sean cómodos y podría suponer que, además, no sean nada bonitos, mucho menos delicados; eso el cuento no lo aclara. Por mi parte, yo prefiero un par de zapatillas de cristal aunque no pueda andar ni una cuadra.

Se quedó en el viaje

Ilustración de Anita Büscher

En Monterrey, México, donde vivo, es común el uso de la frase “se quedó en el viaje” para referirse a los casos perdidos. Suele aplicarse a los soñadores, quienes se aferran a un imposible; a los tontos, quienes han desperdiciado su vida y no se han dado cuenta de ello. También se acostumbra decir “se quedó en el avión”, pues hoy en día es un medio de transporte popular, pero bien podría decirse en el tren, en el autobús o en el barco, cualquier medio de transporte que sugiera un viaje largo.

Algo así le ha ocurrido a La loquita frente al mar: se ha quedado en el viaje. Como muchos otros locos de atar, ella se propuso ir hacia algún lugar fabuloso, el cual, al parecer, no existe en ningún mapa. Entonces el avión, el autobús o el barco –se ignora cuál medio de transporte eligió– no ha llegado a ningún lugar. La loquita se ha quedado mirando el mar desde su casita de madera que no se echará a perder ni tampoco se la comerá la polilla.

La loquita frente al mar, del autor mexicano Francisco Serrano (1949), es imagen en movimiento y es, al mismo tiempo, la quietud de un corazón intacto. En un poema de 10 estrofas la vemos aferrarse a algún sueño  y la escuchamos cantar sus redondillas, incluso la consideraríamos bella y querríamos compartir sus deseos infinitos.

Francisco Serrano es autor de varios libros de poemas, obras de teatro, libretos para ópera, y juegos y narraciones infantiles. Si te interesa conocer a su Loquita frente al mar, la puedes encontrar en la colección de poesía infantil Reloj de versos, dirigida a chicos de 6 años de edad en adelante, de la editorial CIDCLI.

Además, en Reloj de versos se encuentran otros excelentes títulos como: “El himno de las ranas”, de Elsa Cross; “Despertar”, de Alberto Forcada; “Jardín de mar”, de Coral Bracho; “También los insectos son perfectos”, de Alberto Blanco, este último libro recibió la distinción internacional Honor List de IBBY en 1996.

Si estás impaciente por conocer a la Loquita, no tienes que esperar demasiado pues su libro es parte de las Bibliotecas de Aula de la SEP, entonces es posible que la encuentres en tu escuela, pregunta a tus maestros por ella.