7 características de la creatividad

Desde hace algunos años escuchamos con frecuencia el término “creativo” para designar desde profesionales del diseño y la publicidad, creaciones unicas o excéntricas, como también lo escuchamos relacionado con la educación, pero, ¿de qué se trata esto? Para salir del apuro está Creatividad y educación, publicado en español por Paidós educador, que contiene ensayos, resultado de investigación de profesionales de la educación, la psicología y la psiquiatría de varias universidades estadounidenses como la Universidad de Stanford, de Columbia, de Duke, entre otras.

¿Y cómo son esos chicos creativos? Los investigadores se dedicaron a observar y comprobar sus hipótesis. Encontraron, por ejemplo, que hay signos inconfundibles de alto grado de creatividad, cito:

1. Curiosidad. El niño formula preguntas de manera persistente y deliberada. No se muestra satisfecho con explicaciones superficiales, sino que trata de profundizar. La curiosidad no siempre se muestra verbalmente.

2. Flexibilidad. Si un método no da resultados, piensa de inmediato en otro.

3. Sensibilidad ante los problemas. Visualiza con rapidez las lagunas en la información, las excepciones a las reglas y las contradicciones.

4. Redefinición. Puede ver significados ocultos en manifestaciones que los demas dan por sentado, descubrir nuevos usos para objetos familiares y visualizar conexiones nuevas entre objetos que parecen no guardar ninguna relación con otros.

5. Conciencia de sí mismo. Tiene conciencia de ser alguien en particular. Se orienta y maneja por sí mismo, y puede trabajar solo durante períodos prolongados, siempre que se trate de su propio proyecto. El simple hecho de seguir instrucciones lo aburre.

6. Originalidad. Sus ideas son interesante, poco comunes, sorprendentes.

7. Capacidad de percepción. Accede con facilidad a esferas de la mente que las personas no creativas sólo visualizan en sueños. Juega con ideas que se le ocurren espontáneamente.

Aunque estas cualidades parecieran deseables, contaban (o cuentan) poco o nada en los tests de Coeficiente Intelectual, que miden la memoria, el vocabulario, la capacidad numérica y de razonamiento en general. A lo largo de los ensayos, además de los resultados de la experimentación, se encuentran argumentaciones a favor de la creatividad y de los chicos creativos, quienes a veces sufren el rechazo grupal:

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Una vez identificadas esas características es posible estimularlas. Esto sería de una educación creativa, cuyo objetivo sería formar personalidades dotadas de iniciativa, recursos, confianza en sí mismas, tolerantes, listas para diálogar y afrontar problemas personales e interpersonales o de cualquier tipo, capaces de crear una sociedad dispuesta a la colaboración.

Los ensayos fueron publicados por primera vez en los Estados Unidos a principios de la década de 1970 y siguen siendo una lectura bastante recomendable.

Sobre la lectura y el juego creativo:

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Podría citar más, pero creo que es mejor que leas el libro, no te arrepentirás.

Hermoso perdedor

Uno de mis autores preferidos es Jerome David Salinger. No pretendo dar aquí razones porque, en principio, mi apego es emotivo. La conciencia se ha aclarado después. He estado al pendiente de noticias sobre la publicación de su biografía, el estreno del documental sobre su vida y lo mejor: Salinger en su encierro escribía, hay al menos 5 libros inéditos y serán publicado a partir de 2015.

Mirando notas aquí y allá, he encontrado varios comentarios negativos sobre uno de sus personajes más conocidos: Holden Caulfield. Aunque algunos no le encuentran la menor gracia, este chico, protagonista de El guardián entre el centeno, tiene fanaticada, ¿por qué? Aunque ya se ha escrito demasiado sobre esto y quizá no hay mucho por agregar, aquí van unas cuantas líneas más:

Muchos de nosotros nos identificamos con Caulfield por su confusión, conocerlo nos ha ayudado a nombrarla. En este libro, Salinger logró retratar con maestría el desconcierto de la adolescencia, sus frustraciones, sus ansiedades. Por eso, El guardián entre el centeno es considerado un libro juvenil, para leer antes de los 20 años. A mí me gusta igual en mi edad adulta.

Los caminos que tomamos durante nuestra adolescencia definen nuestra vida posterior, para bien o para mal. Crecer, dar el paso a la vida adulta no es fácil, pero hay libros como El guardián entre el centeno que nos podrían ayudar en la travesía.

Holden Caulfield es un hermoso perdedor, un chico harto de la hipocresía, de las contradicciones a su alrededor, no las acepta, ¡quién no se ha sentido alguna vez de ese modo! Tan joven, tan puro, es imposibe no sentir empatía :

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Se me antoja compararlo con otro personaje encantador: Kim, de la novela homónima de Rudyard Kipling. Al contrario de Caulfield, quien tiene tendencia a la autodestrucción, Kim es avispado y lucha por vivir, se aferra a la vida. Donde Caulfield se hunde, Kim juega el papel que la sociedad le asigna a la vez que protege su corazón: sabe quién es, sabe qué lo mueve, sabe lo que ama.

Por cierto, recuerdo que a Stuart Murdoch, de Belle and Sebastian, le gusta mucho la obra de Salinger, lo sé de buena fuente. A veces me parece apreciar esa influencia en sus letras, por ejemplo, este tema me hace pensar en Holden Caulfield:

Ambas novelas, El guardián entre el centeno y Kim, son lecturas altamente recomendadas para lectores jóvenes, pero no importa la edad que tengas, son literatura sin adjetivos. ¡No te las pierdas!

*Imagen de la edición publicada por Edhasa y traducida (y muy española) por Carmen Criado.

Kit oriental

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¡Qué ganas de viajar! ¡Qué ganas de desconectar y disfrutar de experiencias nuevas! Por una u otra razón a veces no es posible irse de paseo, pero gracias a la literatura podemos disfrutar de viajes maravillosas a lugares lejanos y tiempos remotos. Ir desde Lahore (hoy Pakistán) hacia el centro de la India, conocer la mítica Bagdad luego Damasco (aunque el contraste con la realidad actual te podría llenar de tristeza), conversar con animales sobre piedad, amor y sabiduría, conocer credos distintos, gracias a:

1. Las mil y una noches*. Esta edición es el resultado del trabajo minucioso de uno de los más grandes arabistas, el profesor René R. Khawan, y publicada en castellano por Edhasa. Es un lujo tenerla, pero porque nosotros lo valemos, te invito a conseguir esta joya de la literatura universal por su fantasía, sensualidad, aventuras, sabiduría, gran valor literario y aquí me detengo para disimular mi fascinación.

2. Kim, de Rudyard Kipling. Aunque lo sabemos, lo repito: de este autor es recomendable toda su obra. Quizá su libro más popular sea El libro de la selva, pero esta ocasión quiero insistir en Kim. Picaresca, aventuras, relato de iniciación y vibrante retrato de la colonia británica India. El punto de vista de la narración, aunque la voz sea tercera persona (en algunas páginas se encuentran algunos cambios de persona que no duran gran cosa), es la del blanco colonizador, nos guste o no, retrata una sociedad dura con sus castas y grupos sociales bien diferenciados. Sus descripciones que apelan con eficacia a todos los sentidos, sus diálogos, su composición la hacen una gran obra literaria, traducida por Verónica Canales y publicada por Mondadori.

3. Cuentos budistas, veinte cuentos Jataka. Son relatos breves, ágiles, apenas de dos o tres páginas, grandes obras literarias maravillosas de contenido filosófico para reflexionar a solas o con los chicos. El libro de la imagen es una traducción del inglés de la versión de Nur Inayat Khan, publicado dentro de la colección Érase una vez… de la Biblioteca de cuentos maravillosos.

4. Las aventuras del Rey Mono. Es una de las grandes obras literarias de China, donde es muy popular. Esta edición de Siruela es una traducción directa del chino realizada por Eduardo P. Gatón e Imelda Huang-Wang. No puedo decir mucho más porque apenas si empiezo a leerlo. Me acompañará por mucho tiempo, puede ser, no me corre prisa.

Bonus. Los contrarios también se suceden. Un día de estos podríamos dejar de preocuparnos por “los likes” del facebook o por el smartphone más codiciado del momento o porque nuestras fotos de Instagram no son ni la mitad de divertidas que las de la vecina, entonces podríamos hacer un paréntesis y leer:

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¡Sólo sería un paréntesis, qué sería de ti y de mí sin nuestros gadgets!

Bonus 2. También podríamos jugar al juego chino Tangram

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*Algunos pasajes por sus referencias sexuales no son aptos para niños, aunque contiene algunos relatos de aventuras y criaturas maravillosas que muy bien podrían ser de su agrado.

Pequeños cuentos coloridos

Una vez más nuestra amiga Tula nos invita a celebrar. Está vez las festejadas son la primavera y los cuentos pequeños, porque hoy es el día internacional de la literatura infantil:

¡Hola de nuevo amig@s! Aprovechando la reciente llegada de la primavera, vengo invitada por Letras Minúsculas para recomendaos algunos coloridos cuentos, esta vez en formato digital, que nos fascinan y que seguro que a vuestros minis también les encantarán.

1. Martín, un pingüino curioso, de Escletxa (menores de 4 años)

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Martín es un pequeño pingüino que lleva gafas, es curioso y le encanta saberlo todo, un verdadero fisgón. Le gusta conocer los distintos hábitats, paisajes y formas de vida de los animales, le interesan las diferentes culturas y ciudades, y también cómo juegan y viven sus habitantes, principalmente los niños y las niñas. Y claro, para conocerlo todo se tiene que viajar y, a Martín, esto es lo que más le apasiona, ¡él querría estar dando vueltas por el mundo toda la vida!

Esta app-relato está disponible para iPad, iPhone y iPod Touch.

2. Las caperuzas de Caperucita, de La Tortuga Casiopea (de 2 a 6 años)

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Erase una vez una niña llamada Caperucita, porque siempre llevaba una caperuza… roja… o amarilla, o verde, o violeta, o naranja. “¡Una caperuza es suficiente! ¡No necesito tantas!” dice Caperucita en esta humorística e interactiva versión del clásico cuento de hadas. Únete a Caperucita en su nueva aventura, conoce a su familia y… ¡cuidado con el lobo! Un precioso libro escrito e ilustrado que ayudará a los niños a aprender los números, los colores y los días de la semana, a la vez que se sumergen en una historia llena de sorpresas.

Esta humorística y educativa aplicación está disponible para iPad.

3. El constipado del Sol, escrito por Esperanza Medina, ilustrado por Elena Fernández y desarrollado por Ed. Pintar – Pintar (de 6 a 9 años)

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Un día el Sol se constipó… lo que provocó un gran desastre. Los habitantes de la tierra aunarán fuerzas para ayudarlo a curarse, pero… ¿cómo curar al Sol?

App-relato disponible para iPad.

4. Urki, más allá del bosque, de Monica Coca, desarrollado por PixelMoon (de 9 a 12 años)

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Una aplicación-videojuego llena de aventuras, criaturas fantásticas y mucho sentido del humor. Urki es un pequeño trol que se embarcará en un emocionante viaje hacia lo desconocido para encontrar a su familia. Allí hay animales que hablan (algunos demasiado), temibles fieras de otro tiempo, criaturas extrañas y únicas capaces de tomar mil formas o ninguna, ejércitos sin cuartel, seres redondos que se comunican con la mirada, trampas que aparecen en el suelo o caen del cielo, príncipes alados… Urki se aliará o enfrentará a estas criaturas con las únicas armas de las que dispone: su ingenio y su bondad.

¿Cuántas veces has leído un libro y has pensado “ojalá me pasara lo mismo”? Con esta aplicación puedes meterte en la piel del protagonista a través del emocionante. La elección es tuya. ¿Aceptas el reto?

Aplicación disponible para iPad.

Si os habéis quedado con ganas de más, la biblioteca de cuentos y aplicaciones de Tula siempre está abierta para vosotros en www.tulabooks.com

¡Felices Lecturas!

Libros para celebrar la amistad

Está muy cerca el día del amor y la amistad, el 14 de  febrero, y nos proponemos celebrarlo leyendo nuestro libros favoritos. En esta ocasión cedo la palabra a una de las mejores amigas de Letras Minúsculas, Tula tortuga, quien nos sugiere algunos estupendos libros para compartir con nuestros amigos:

Hola soy Tula, una tortuga muy coqueta a la que le encantan los cuentos, el cole, saltar, jugar, los amigos… Hoy he venido invitada por Letras Minúsculas para sugeriros algunos cuentos sobre la amistad, la amistad por encima de todo, ¡porque el que tiene un amigo tiene un tesoro! Y juntos podemos hacer grandes cosas. ¡Felices lecturas!

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1. Niña Bonita de Ana Machado e ilustrado por Rosana Faría. Ediciones Ekaré. Para bebés lectores (0-2 años).

Un conejo blanco, blanco, ha quedado prendado de una niña negra, negra, y quiere ponerse bonito y oscuro como ella. Cada vez que la ve, le pregunta: “Niña bonita, niña bonita, ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?” Después de muchos experimentos y desilusiones, el conejo descubre el secreto. Una encantadora historia sobre la amistad y la tolerancia.

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2. Cosita Linda de Anthony Browne. Fondo de Cultura Económica. Para prelectores de 2-4 años

Esta es la historia de un gorila muy especial a quien le enseñaron a comunicarse por señas. Si quiere algo, él puede pedirlo usando las manos. El gorila lo tiene todo y sin embargo está triste. Por eso, un día les pide a sus cuidadores que le consigan a un amigo; así es como la pequeña Linda entra en su vida. Pronto, ella se convertirá en su mejor compañera y ambos harán hasta lo imposible para mantenerse juntos.

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3. Perdido y encontrado de Oliver Jeffers. Fondo de Cultura Económica. Para las tortugas que están aprendiendo a leer (4-6).

Un niño encuentra un pingüino extraviado en la entrada de su casa. Al verlo solo y triste decide ayudarlo a encontrar el camino de regreso a su hogar. Tras mucho investigar, averigua que los pingüinos habitan en el Polo Norte y busca la forma de llevarlo allí. Durante el viaje descubre que la soledad no es lo mismo que la nostalgia del hogar.

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4. El zoo de Pitus de Sebastià Sorribas, con ilustraciones de Pilarín Bayés. La Galera. Para los primeros lectores (6-9)

El Zoo de Pitus es un canto a la amistad, a la colaboración, a la fe y al entusiasmo, a través de la acción de un grupo de chavales del barrio de Pitus, que monta un auténtico zoo (con tigre incluido) para que el amigo enfermo se pueda pagar el tratamiento en Suiza.

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5. Rico y Óscar y el secuestrador del súper de Andreas Steinhöfel, ilustrado por Peter Schössow. Ediciones Bruño. Para jóvenes lectores (9-12)

Rico pone a todo el mundo de los nervios: es lento y demasiado sincero, y a veces le cuesta comprender las cosas. Como él mismo dice: «¡Es como si mi cerebro condujera un coche sin volante!». Sin embargo, un día conoce a Óscar, un sabelotodo muy particular, y junto a él intentará resolver el misterio del secuestrador del súper, que está aterrorizando a la ciudad. Ya de paso, Rico descubrirá lo divertido que puede ser tener un amigo.

Si os han gustado, estáis invitadísimos a descubrir más en www.tulabooks.com

Hipnotizar monstruos

Escribir y exorcizar a veces es lo mismo, respecto a Pelo de Zanahoria, del escritor francés Jules Renard (1864-1910), parece serlo. Humillaciones, la madre, las relaciones familiares asfixiantes, nombradas y, quizá, de ese modo superadas.

No es un cuento de hadas con final feliz. Es un retrato familiar crudo. Empieza de golpe, nos lanza a la acción inmediatamente y termina abierto con un dejo de tristeza pero también con la intuición de que podría haber un futuro mejor para el pequeño pelirrojo.

Desde las primeras páginas se aprecia una narración con algo de delicadeza lírica que convive con la ironía. Cada capítulo o escena parece tenre independencia la una de la otra, pero a medida que la lectura avanza se descubre la sutil relación entre ellas. También son destacables los diálogos, en especial las conversaciones entre Pelo de Zanahoria y su padre, el señor Lepic.

Una tras otra se suceden las humillaciones que hace la madre, la señora Lepic, al pequeño, quien ni siquiera merece un nombre como su hermana, Ernestine, y su hermano, Félix. Él es sólo Pelo de Zanahoria.

La campiña francesa, rematar la aves de caza con las manos, cenas familiares, el paso de las estaciones, jugar al marido y la esposa, besos prohibidos, asesinar un gato y dormir abrazado al cadáver son algunas de las piezas del relato para armar.

Las cosas cambian cuando Pelo de Zanahoria ingresa a sus estudios de bachiller por insistencia del padre, quien aspira a un futuro mejor para sus hijos. Es entonces cuando el chico descubre sus habilidades, aprende a observar y, sobre todo, a pensar por sí mismo. Esto está reflejado magníficamente en la narración, donde aparecen más comparaciones y metáforas. No sólo hay maltratos padecidos pasivamente sino una conciencia mayor de sí expresada en un lenguaje más rico.

El clímax se alcanza cuando Pelo de Zanahoria se niega a cumplir una orden de la madre, nunca antes había tenido tal atrevimiento. De padecer el maltrato, incluso llegar a aceptarlo como algo cotidiano y merecido, el chico crece, lo cuestiona hasta llegar a defenderse.

Dejamos al personaje con el deseo de emanciparse cuanto antes, dejar los estudios de bachillerato y aprender un oficio. El padre insiste en que debe aguantar y continuar sus estudios. Allí, como en otras escenas, pueden desprenderse reflexiones importantes para un lector joven: ¿El personaje se dejará llevar por el momento o pensará a largo plazo? ¿Tendrá la confianza en sí mismo para continuar un camino arduo? ¿Cuáles son sus alternativas y cuál de ellas sería la mejor?

Es un libro sin complacencias, conmovedor y provocador, un clásico de la literatura francesa. Por el tema, podría interesar a chicos a partir de los 12 años, poco más, poco menos. En él podrían ver reflejadas algunas de sus inquietudes y temores.

Pelo de zanahoria es de esos libros que los sientes en el estómago como si costara digerirlos, pero que de alguna manera convoca a los monstruos y termina por hipnotizarlos.

Calzas, medias

Conocí a Pippi en un póster donde se destacaba a una risueña niña pelirroja con unas largas medias, la chica longstocking. El encuentro con alguna de sus historias por escrito ocurrió mucho después. En aquel entonces tenía muy clara esa peculiaridad gracias a la ilustración y a la clase de inglés. Ahora tengo reunidas en una edición las aventuras de Pippi, las leo con atención y con ojos adultos, entonces encuentro el retrato de la niña:

Su cabello tenía exactamente el color de las zanahorias y estaba recogido en dos trenzas que se levantaban en su cabeza, tiesas como palos. La nariz tenía la misma forma que una diminuta patata y estaba sembrada de pecas. Su boca era grande y tenía unos dientes blancos y sanos. Su vestido era verdaderamente singular. Ella misma se lo había confeccionado. Era de un amarillo muy bonito, pero como le había faltado tela, era demasiado corto, y por debajo le asomaban unas calzas azules con puntos blancos. En las piernas, largas y delgadas, llevaba un par de medias no menos largas, una negra y otra de color castaño. Calzaba unos zapatos negros que eran exactamente el doble de grande de sus pies. Su padre se los había comprado en América del Sur, teniendo en cuenta que los piececitos de la niña pudieran ir creciendo dentro de ellos, y Pippi no quería ponerse otros.

Pippi Calzaslargas. Todas las historias,

de Astrid Lindgren

Entonces me pregunto por la palabra “calzas”, ¿a qué se refiere?, ¿he vivido en un engaño?, ¿acaso largos eran sus calzones (en castellano mexicano) o bragas (en castellano español)?,  ¿a ellos debe su epíteto Calzaslargas? Ante este tipo de enredos es necesario recurrir a la RAE:

calza.

(Del lat. vulg. *calcĕa, y este del lat. calcĕus, zapato).

1. f. Prenda de vestir que, según los tiempos, cubría, ciñéndolos, el muslo y la pierna, o bien, en forma holgada, solo el muslo o la mayor parte de él. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.

2. f. Liga o cinta con que se suele señalar a algunos animales para distinguirlos de otros de la misma especie.

3. f. Cuña con que se calza.

4. f. bragas (‖ especie de calzones anchos).

5. f. coloq. media (‖ prenda que cubre el pie y la pierna).

6. f. Col., Ec. y Pan. Empaste de un diente o muela.

Entendido, significa ambas cosas, bragas y medias, entre otras más. Tampoco es motivo de alarma, en el devenir de las narraciones queda claro que Pippi lleva calzas, o medias o calcetas, largas largas. ¡Vaya lío es la traducción! Y qué lío ante una lengua como la castellana que es hablada por tantas personas en tantos lugares.

(Pippi es uno de mis personajes favoritos por eso le he dedicado con cariño este GIF animado.)

¡Felicidades, mamá!

Hoy, 10 de mayo, celebremos a las madres con libros. Propongo Cuaderno de Agosto, de Alice Vieira con ilustraciones de Pablo Díaz Tamargo, traducido por Mario Merlino y publicado por Anaya infantil Juvenil. El libro es el diario veraniego de una chica llamada Gloria, donde retrata a su familia, con cariño especial a su madre, quien luego de divorciarse del padre de la chica, se encuentra frágil y muestra la necesidad de apoyo de sus hijos.

Tengo en la cabeza mil y una cosas así que he pedido ayuda a mis amigos de Facebook para que propongan libros sobre el tema y me han recomedando los siguientes:

Mi mamá, de Anthony Browne

El libro de los cerdos, de Anthony Browne

Historia de una madre, de Hans Christian Andersen

La última perla, de Hans Christian Andersen

Se vende mamá, de Care Santos y Andrés Guerrero

El globo, de Isol

Te quiero un montón, de Juan Carlos Chandro y María Luisa Torcida

Siempre te querré, de Robert Munsch y Sheila McGraw

Madrechillona, de Jutta Bauer

Las tres sofías, de Juan Rodríguez Matus y Ana Cooke

¡Si quieres proponer algún libro, hazlo aquí mismo o en mi perfil de Facebook!

Mi patria es mi familia

Niña de todos los países, de Irmgard Keun (Berlín 1910-Colonia 1982), pasó mi prueba del primer párrafo, con muy buena nota por cierto. Si una narración no me intriga en las primeras líneas, quizá podría seguir la lectura hasta llegar a la segunda página, pero no más, entonces dejo el libro de lado, paso de él.

Kully, la narradora y personaje de la historia, cautiva por su lucidez desde el inicio. Su relato comienza en un hotel, donde no está de turista sino de paso, huyendo junto a su padre, Peter, un escritor exiliado, y su madre, Anni. La familia ha escapado de la Alemania nazi en la zozobra del inicio de la guerra.

A sus diez años, Kully ya sabe que tener dinero nos hace guapos y agradables, por el contrario, la pobreza y la precariedad provoca desprecio; la gente se torna antipática cuando no se tiene dinero para pagar las cuentas. Sabe también que hay quienes prefieren morir y deciden morir y así flotar en el espacio, libres, sin fronteras ni pasaportes con fecha de caducidad, sólo entonces pueden estar con las personas queridas. Sin embargo, también sabe que hay personas que aunque intenten quitarse la vida, no lo logran, porque no es fácil. También ha aprendido que los dólares son más valiosos que los marcos alemanes. Y que es posible aprender a comunicarse con personas de otros países mientras se juega, pero eso sólo es posible entre niños.

A Kully le gusta comer sol con su madre, con quien ha inventado muchos juegos, como el de recordar en cuántas camas han dormido, en cuántos trenes han viajado o cuántos buenos amigos tienen en el mundo. Pero a veces Anni sucumbe ante la desesperación:

Ahora mi madre duerme. Su cara es otra vez como siempre. Antes sucedió algo terrible. De pronto mi madre ya no era mi madre. Pensé que ella era la guerra y una bomba, y que estallaba.

Mientras, el padre, aunque a veces se enfada, siempre se le pasa, pero por si la dudas:

Mi padre tiene un revólver, con él puede disparar. Cuando ya no sepamos qué hacer nos matará de un disparo. Entonces, por lo menos, no nos podrá pasar nada.

Aún así cuándo a Kully le preguntan si extraña su patria, ella encuentra que no echa en falta nada cuando esta junto a sus padres.

Esta niña es ahora uno de mis personajes favoritos, pues con una voz clara nos revela las complicaciones, y la crueldad, del mundo. Su honestidad es brutal y, en ocasiones, su ingenuidad parece la de una chiquilla menor. También podría confundirnos, pues algún objeto, alguna fecha, cualquier cosa dispara el relato de recuerdos, y de sus deseos que se reducen básicamente a estar con papá y mamá.

Me parece injusto que a Keun se le recuerde, la mayoría de las veces, sólo por su relación con el escritor Joseph Roth, sin duda es un aspecto importante en su vida, sin embargo, su obra merece atención, aunque sólo sea por la curiosidad que despiertan las obras prohibidas, ¿qué habría escrito –y qué sería capaz de escribir- esta mujer para resultar incómoda al gobierno alemán nazi? Por lo pronto, en español podemos encontrar Niña de todos los países, publicada por primera vez en Ámsterdam en 1938, además de La chica de seda artificial y Después de medianoche.