Querido John Hurt, cuéntame un cuento, nadie hoy en día sabe hacerlo como lo haces tú

Cinderella, de la serie Wonderland, Yeondoo Jung

Hoy no podía levantarme sino con mucho esfuerzo y otro tanto de cafeína. No se me ocurría nada qué hacer en mi trabajo, ni tampoco algo para pasar el rato y escribir. Me sentía como el cuentacuentos apresado por mentirle al cocinero de la corte, quien debía saber que con una piedra no se puede hacer una sopa deliciosa. El cocinero lo supo hasta que el cuentacuentos hubo comido hasta hartarse. Por eso fue apresado, por ser listo y engañar al cocinero. Y como era tan bueno en el arte de los embustes tanto como en el de narrar historias, fue perdonado de ser freído en aceite a cambio de contarle al Rey una historia diaria, durante un año y un día. Por cada cuento le daría una moneda de oro, además de casa, comida y hasta esposa, o tomaba el super combo completo o nada. Pero, si al Rey no le agradaba el cuento en turno, lo freirían en aceite, cual papa a la francesa. Todo iba de maravilla hasta el día siguiente al año cumplido. A el cuentacuentos no se le ocurría nada de nada, y para colmo de males podría ser castigado y morir. Entonces, no importaban los regalos, ni la casa, ni el oro, ni siquiera la bella esposa, había perdido lo más preciado, el placer de contar cuentos (esto me sonó a lo que puede pasarle a algún joven grupo musical cuando firma contrato con una gran compañía transnacional de discos, es decir, perder el gusto por hacer música). Alguien que ve su pena, le ayuda. Fue necesario devolverle su vida de aventuras. Este cuento está disponible en un irresistible dvd titulado en español, Los Cuentos de Jim Henson, una traducción que no me agrada del todo, pues el título en inglés es The Storyteller, el cuentacuentos, y quién es ese cuentacuentos, sino John Hurt, encantador en ese papel. Se trata de una compilación de una serie de televisión, en total nueve cuentos inspirados en antiguas historias rusas, celtas, germanas, todas una delicia. Estuve emocionada ante esa colección de cuentos animados, aunque la he visto muchas veces. J.H se luce en la técnica de narrador oral, con sus reiteraciones, el partir de un objeto o de una anécdota cotidiana para contar el cuento, su interacción con el perro marioneta, la manera en que marca los ritmos, las modulaciones de la voz, en fin, todo un storyteller. Jim Henson hace una mezcla de cuentacuentos, marionetas, actores, historias antiguas… me encanta el resultado. Mi personaje preferido es el Grifo, del cuento Lucky Boy. El Grifo, un monstruo que luego de sus terribles andanzas, pide comi y rasqui a su esclavo, es muy simpático. Espero que no lea estas líneas y no se entere que lo he tachado de monstruo, pues no le agrada que le digan así, según él, es un ave incomprendida, sólo eso. Le regalo a esta serie de cuentos mi más alta calificación de 5 estrellas solares :)

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