El Romanciticismo literario y los grandes recopiladores de leyendas populares y su recreación.


Portada del libro Blanca Nieves, Hermanos Grimm, editado por Biblioteca París e ilustrado por Soledad Sebastián

 

Con el Romanticismo, y su vertiente literaria nacida en Inglaterra y Alemania, los libros para niños experimentaron valiosos cambios temáticos. Frente al absolutismo y la primacía de la razón, característicos de la Ilustración y provenientes de Francia, surgió en otros países el deseo de recurrir a fuentes propias de inspiración y de mirar hacia el pasado. El romántico, emotivo y soñador, buscó sus raíces en los cuentos populares, llenos de fantasía, que circulaban por pueblos y aldeas. Lo popular era considerado romántico, algo propio, el acervo cultural de cada pueblo, el referente que permitía distinguirse de los demás.

 

Fue así que durante el siglo XIX comenzaron a recopilarse cantos, rimas, pues para los románticos, la niñez representaba la emoción en su estado más puro. Los hermanos Joachim von Arnim y Clement Brentano publicaron en dos volúmenes (1806-1808), El muchacho del cuerno maravilloso, el cual es una colección de antiguas canciones, recopiladas gran parte de lo que se decía en la calle, es una gran recopilación del folkclore alemán. Estos hermanos se dedicaron a la poesía mientras que otros hermanos famosos, los hermanos Jacob Ludwing y Wilhelm Grimm recopilaron cuentos, y pasaron a la historia como Los Hermanos Grimm.

 

A Los Hermanos Grimm, filólogos, les movía también el espíritu científico: recogieron los cuentos, a veces tal como fueron escuchados en un principio y los transcribieron respetando su esencia y apenas si introdujeron variaciones. Esto se puede observar en el primer borrador de los cuentos, el llamado Manuscrito de Olenberg (1810), donde aparecen tal y como se contaban en las aldeas: sin didactismos, con un lenguaje sencillo y directo, comprensible para todos. Esta primera intención de trabajo de campo fue modificada en las ediciones posteriores (1812, 1819), hasta llegar a la última y definitiva en 1857, con cuentos literariamente mejorados.

 

En Rusia, Alejandro Kilajewich Afanasiev, (1826-1871) publicó en 1850, Cuentos populares rusos, extensa antología donde recopiló lo que el pueblo le contaba sin tratar de mejorarlo.

 

En Dinamarca, Hans Christian Andersen (1805- 1875), humilde hijo de zapatero que durante años persiguió fama a través de sus escritos, la encontró finalmente con una obra que él consideraba menor Cuentos relatados a niños (1835).
En España, este romanticismo estuvo representado por la obra de Cecilia Bölh de Faber (1796-1877), más conocida por su seudónimo: Fernán Caballero. Dos de sus obras más destacadas son Mitología y Cuentos de encantamiento.

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Un pensamiento en “El Romanciticismo literario y los grandes recopiladores de leyendas populares y su recreación.

  1. necesito ayuda para una modelizacion de leyendas,con diferentes autores ,como Propp,Gilly,Bruner,Vigosk,betellhen

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