7 características de la creatividad

Desde hace algunos años escuchamos con frecuencia el término “creativo” para designar desde profesionales del diseño y la publicidad, creaciones unicas o excéntricas, como también lo escuchamos relacionado con la educación, pero, ¿de qué se trata esto? Para salir del apuro está Creatividad y educación, publicado en español por Paidós educador, que contiene ensayos, resultado de investigación de profesionales de la educación, la psicología y la psiquiatría de varias universidades estadounidenses como la Universidad de Stanford, de Columbia, de Duke, entre otras.

¿Y cómo son esos chicos creativos? Los investigadores se dedicaron a observar y comprobar sus hipótesis. Encontraron, por ejemplo, que hay signos inconfundibles de alto grado de creatividad, cito:

1. Curiosidad. El niño formula preguntas de manera persistente y deliberada. No se muestra satisfecho con explicaciones superficiales, sino que trata de profundizar. La curiosidad no siempre se muestra verbalmente.

2. Flexibilidad. Si un método no da resultados, piensa de inmediato en otro.

3. Sensibilidad ante los problemas. Visualiza con rapidez las lagunas en la información, las excepciones a las reglas y las contradicciones.

4. Redefinición. Puede ver significados ocultos en manifestaciones que los demas dan por sentado, descubrir nuevos usos para objetos familiares y visualizar conexiones nuevas entre objetos que parecen no guardar ninguna relación con otros.

5. Conciencia de sí mismo. Tiene conciencia de ser alguien en particular. Se orienta y maneja por sí mismo, y puede trabajar solo durante períodos prolongados, siempre que se trate de su propio proyecto. El simple hecho de seguir instrucciones lo aburre.

6. Originalidad. Sus ideas son interesante, poco comunes, sorprendentes.

7. Capacidad de percepción. Accede con facilidad a esferas de la mente que las personas no creativas sólo visualizan en sueños. Juega con ideas que se le ocurren espontáneamente.

Aunque estas cualidades parecieran deseables, contaban (o cuentan) poco o nada en los tests de Coeficiente Intelectual, que miden la memoria, el vocabulario, la capacidad numérica y de razonamiento en general. A lo largo de los ensayos, además de los resultados de la experimentación, se encuentran argumentaciones a favor de la creatividad y de los chicos creativos, quienes a veces sufren el rechazo grupal:

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Una vez identificadas esas características es posible estimularlas. Esto sería de una educación creativa, cuyo objetivo sería formar personalidades dotadas de iniciativa, recursos, confianza en sí mismas, tolerantes, listas para diálogar y afrontar problemas personales e interpersonales o de cualquier tipo, capaces de crear una sociedad dispuesta a la colaboración.

Los ensayos fueron publicados por primera vez en los Estados Unidos a principios de la década de 1970 y siguen siendo una lectura bastante recomendable.

Sobre la lectura y el juego creativo:

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Podría citar más, pero creo que es mejor que leas el libro, no te arrepentirás.

Hermoso perdedor

Uno de mis autores preferidos es Jerome David Salinger. No pretendo dar aquí razones porque, en principio, mi apego es emotivo. La conciencia se ha aclarado después. He estado al pendiente de noticias sobre la publicación de su biografía, el estreno del documental sobre su vida y lo mejor: Salinger en su encierro escribía, hay al menos 5 libros inéditos y serán publicado a partir de 2015.

Mirando notas aquí y allá, he encontrado varios comentarios negativos sobre uno de sus personajes más conocidos: Holden Caulfield. Aunque algunos no le encuentran la menor gracia, este chico, protagonista de El guardián entre el centeno, tiene fanaticada, ¿por qué? Aunque ya se ha escrito demasiado sobre esto y quizá no hay mucho por agregar, aquí van unas cuantas líneas más:

Muchos de nosotros nos identificamos con Caulfield por su confusión, conocerlo nos ha ayudado a nombrarla. En este libro, Salinger logró retratar con maestría el desconcierto de la adolescencia, sus frustraciones, sus ansiedades. Por eso, El guardián entre el centeno es considerado un libro juvenil, para leer antes de los 20 años. A mí me gusta igual en mi edad adulta.

Los caminos que tomamos durante nuestra adolescencia definen nuestra vida posterior, para bien o para mal. Crecer, dar el paso a la vida adulta no es fácil, pero hay libros como El guardián entre el centeno que nos podrían ayudar en la travesía.

Holden Caulfield es un hermoso perdedor, un chico harto de la hipocresía, de las contradicciones a su alrededor, no las acepta, ¡quién no se ha sentido alguna vez de ese modo! Tan joven, tan puro, es imposibe no sentir empatía :

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Se me antoja compararlo con otro personaje encantador: Kim, de la novela homónima de Rudyard Kipling. Al contrario de Caulfield, quien tiene tendencia a la autodestrucción, Kim es avispado y lucha por vivir, se aferra a la vida. Donde Caulfield se hunde, Kim juega el papel que la sociedad le asigna a la vez que protege su corazón: sabe quién es, sabe qué lo mueve, sabe lo que ama.

Por cierto, recuerdo que a Stuart Murdoch, de Belle and Sebastian, le gusta mucho la obra de Salinger, lo sé de buena fuente. A veces me parece apreciar esa influencia en sus letras, por ejemplo, este tema me hace pensar en Holden Caulfield:

Ambas novelas, El guardián entre el centeno y Kim, son lecturas altamente recomendadas para lectores jóvenes, pero no importa la edad que tengas, son literatura sin adjetivos. ¡No te las pierdas!

*Imagen de la edición publicada por Edhasa y traducida (y muy española) por Carmen Criado.

Kit oriental

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¡Qué ganas de viajar! ¡Qué ganas de desconectar y disfrutar de experiencias nuevas! Por una u otra razón a veces no es posible irse de paseo, pero gracias a la literatura podemos disfrutar de viajes maravillosas a lugares lejanos y tiempos remotos. Ir desde Lahore (hoy Pakistán) hacia el centro de la India, conocer la mítica Bagdad luego Damasco (aunque el contraste con la realidad actual te podría llenar de tristeza), conversar con animales sobre piedad, amor y sabiduría, conocer credos distintos, gracias a:

1. Las mil y una noches*. Esta edición es el resultado del trabajo minucioso de uno de los más grandes arabistas, el profesor René R. Khawan, y publicada en castellano por Edhasa. Es un lujo tenerla, pero porque nosotros lo valemos, te invito a conseguir esta joya de la literatura universal por su fantasía, sensualidad, aventuras, sabiduría, gran valor literario y aquí me detengo para disimular mi fascinación.

2. Kim, de Rudyard Kipling. Aunque lo sabemos, lo repito: de este autor es recomendable toda su obra. Quizá su libro más popular sea El libro de la selva, pero esta ocasión quiero insistir en Kim. Picaresca, aventuras, relato de iniciación y vibrante retrato de la colonia británica India. El punto de vista de la narración, aunque la voz sea tercera persona (en algunas páginas se encuentran algunos cambios de persona que no duran gran cosa), es la del blanco colonizador, nos guste o no, retrata una sociedad dura con sus castas y grupos sociales bien diferenciados. Sus descripciones que apelan con eficacia a todos los sentidos, sus diálogos, su composición la hacen una gran obra literaria, traducida por Verónica Canales y publicada por Mondadori.

3. Cuentos budistas, veinte cuentos Jataka. Son relatos breves, ágiles, apenas de dos o tres páginas, grandes obras literarias maravillosas de contenido filosófico para reflexionar a solas o con los chicos. El libro de la imagen es una traducción del inglés de la versión de Nur Inayat Khan, publicado dentro de la colección Érase una vez… de la Biblioteca de cuentos maravillosos.

4. Las aventuras del Rey Mono. Es una de las grandes obras literarias de China, donde es muy popular. Esta edición de Siruela es una traducción directa del chino realizada por Eduardo P. Gatón e Imelda Huang-Wang. No puedo decir mucho más porque apenas si empiezo a leerlo. Me acompañará por mucho tiempo, puede ser, no me corre prisa.

Bonus. Los contrarios también se suceden. Un día de estos podríamos dejar de preocuparnos por “los likes” del facebook o por el smartphone más codiciado del momento o porque nuestras fotos de Instagram no son ni la mitad de divertidas que las de la vecina, entonces podríamos hacer un paréntesis y leer:

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¡Sólo sería un paréntesis, qué sería de ti y de mí sin nuestros gadgets!

Bonus 2. También podríamos jugar al juego chino Tangram

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*Algunos pasajes por sus referencias sexuales no son aptos para niños, aunque contiene algunos relatos de aventuras y criaturas maravillosas que muy bien podrían ser de su agrado.

¡Visita el espacio Niños CONARTE!

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Alguna vez leí que era un deber de los padres cuidar la salud de la imaginación de sus hijos. No recuerdo dónde fue. Muchas veces he pensado en ello: imaginación, salud, deber, cuidar. Le he dado mil y una vueltas.

Hoy, quizá como nunca antes, parece cuestionarse la utilidad de la literatura, y cuanto más dependemos de la ciencia y la tecnología, pareciera que insistimos en justificar la lectura literaria. ¿Por qué? Quizá sea algo inútil, algo por lo cual no obtendremos un mejor trabajo, ni seremos más guapos y, ¿qué?, si con un libro lo pasamos bien.

La literatura es el terreno de la sugerencia, de la  evocación, de las emociones, de los sentimientos, donde se nombra lo innombrable. Es el espacio indómito de la imaginación. Por ello puede ser maravillosa y también peligrosa.

Una de las cosas que más me motivaba para impartir talleres de lectura, llevar libros a los chicos, insistir en la creación de acervos de literatura infantil y espacios de lectura era precisamente el ofrecer el poder de la imaginación.

En una colonia marginada de Monterrey, estábamo un chico y yo en la entrada de una biblioteca comunitaria. No hablábamos. Esperábamos. Miraba la calles sin pavimentar, el viento caliente levantando polvo grisáceo, la luz dura, las casitas inconclusas. A lo lejos, pasaba un chico, no mucho mayor que el chico que estaba a mi lado, su mano izquierda sostenía una bolsa de plástico que se hinchaba y se deshinchaba rítmcamente cubriéndole la mitad del rostro: un chico más moliéndose el cerebro. “No me gusta vivir aquí, no me gusta este lugar”, dijo el chico que me acompañaba. A mí tampoco me gustaba aquel lugar, lo odiaba. Odiaría vivir en un sitio así, me odiaría mí misma, odiaría a todos, de haberme tocado esa suerte.

No tenía duda como no la tengo ahora. Era importante llevar imaginación a aquellos lugares donde la realidad asfixia. Ofrecer la posibilidad de nombrar la decepción, la amargura, el odio, la frustración o la esperanza, todo aquello que llevamos dentro y que nos empuja al límite, a la explosión.

Nuevo León, como todo México, ha estado viviendo situaciones duras. La violencia, yo la calificaría de sociópata, ha sido el día a día desde que fuera declarada la guerra contra el narco. Me parece que no hemos sido una sociedad integradora. No voy a escribir más sobre este tema aquí. Sólo agregaré que demasiadas personas han sido marginadas, destinadas a la miseria sin una educación que les permitiera aspirar a escalar socialmente mientras la gran mayoría es amenazada de exclusión social en las frecuentes crisis económicas. Es el momento de imaginarnos de nuevo.

Las chicas y los chicos, todos, deben tener el derecho a imaginar y a crear un mundo que les guste. Deberíamos ayudarles, por el bien de ellos y de nosostros mismos. Concedo que no bastan la literatura y el arte, que también hacen falta educación científica y tecnológica para hacer realidad los sueños. Pero un muy buen inicio está en no censurarnos ni limitarnos a nosotros mismos. Insisto, empecemos por atrevernos a pensar que las cosas podrían ser de otro modo.

Entonces, supondrán cuánto gusto me ha dado la construcción del espacio Niños Conarte, dedicado a la difusión del arte y la literatura, en Monterrey, Nuevo León. La sección dedicada a la formación lectora cuenta con un acervo de alrededor de 4 mil 300 títulos entre libros infantiles y libros especializados para mediadores.

Después de todos los momentos desagradables les invito, aún más, exijo que lo disfruten a partir de mañana 2 de julio.

Espero encontrarles por allí la próxima vez que vaya a Monterrey. ¡Tengo unas ganas locas de visitarlo!

La imagen fue tomada de aquí, donde encontrarás más información sobre este espacio y sus actividades.

Cosas que he aprendido

Alf me gusta mucho, quedé prendada de él cuando Willie le pregunta si tiene alguna idea de cómo funciona su nave espacial averiada, entonces le responde que no tiene ni idea, que sólo la enciende y ya. No sabe cómo repararla y no puede regresar a su planeta. Quizá muchos de nosotros nos identifiquemos con Alf, por esto y muchas cosas más. Hay tantos aparatos sofisticados a nuestro alrededor, en nuestra vida diaria, de los cuales dependemos y que no tenemos ni idea sobre su funcionamiento, ¿pero eso debería preocuparnos? Por ejemplo, amamos navegar en la World Wide Web por todo lo que nos permite hacer: cosas serias de trabajo o estudios o sólo diversión y pasar un buen rato. Quizá deberíamos saber un poco más sobre la Web, sobre cómo funciona y algún que otro tema relacionado, así podríamos sacarle más provecho. Hace poco descubrí 20 things that i learned about browsers and the web es un libro digital que explica brevemente y con claridad conceptos sobre navegadores y la web que escuchamos cada día con mayor frecuencia pero que podrían parecernos complicados. La lista de las 20 cosas es de muy fácil lectura y compresión, incluso la puedes compartir con la abuela o con el más pequeño de la casa, aunque quizá te sorprendan y te digan que es información para principiantes, nunca se sabe. Es un buen lugar para comenzar a ser usuarios informados, capaces de decidir por cuenta propia. Disponible en castellano.

Pequeños cuentos coloridos

Una vez más nuestra amiga Tula nos invita a celebrar. Está vez las festejadas son la primavera y los cuentos pequeños, porque hoy es el día internacional de la literatura infantil:

¡Hola de nuevo amig@s! Aprovechando la reciente llegada de la primavera, vengo invitada por Letras Minúsculas para recomendaos algunos coloridos cuentos, esta vez en formato digital, que nos fascinan y que seguro que a vuestros minis también les encantarán.

1. Martín, un pingüino curioso, de Escletxa (menores de 4 años)

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Martín es un pequeño pingüino que lleva gafas, es curioso y le encanta saberlo todo, un verdadero fisgón. Le gusta conocer los distintos hábitats, paisajes y formas de vida de los animales, le interesan las diferentes culturas y ciudades, y también cómo juegan y viven sus habitantes, principalmente los niños y las niñas. Y claro, para conocerlo todo se tiene que viajar y, a Martín, esto es lo que más le apasiona, ¡él querría estar dando vueltas por el mundo toda la vida!

Esta app-relato está disponible para iPad, iPhone y iPod Touch.

2. Las caperuzas de Caperucita, de La Tortuga Casiopea (de 2 a 6 años)

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Erase una vez una niña llamada Caperucita, porque siempre llevaba una caperuza… roja… o amarilla, o verde, o violeta, o naranja. “¡Una caperuza es suficiente! ¡No necesito tantas!” dice Caperucita en esta humorística e interactiva versión del clásico cuento de hadas. Únete a Caperucita en su nueva aventura, conoce a su familia y… ¡cuidado con el lobo! Un precioso libro escrito e ilustrado que ayudará a los niños a aprender los números, los colores y los días de la semana, a la vez que se sumergen en una historia llena de sorpresas.

Esta humorística y educativa aplicación está disponible para iPad.

3. El constipado del Sol, escrito por Esperanza Medina, ilustrado por Elena Fernández y desarrollado por Ed. Pintar – Pintar (de 6 a 9 años)

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Un día el Sol se constipó… lo que provocó un gran desastre. Los habitantes de la tierra aunarán fuerzas para ayudarlo a curarse, pero… ¿cómo curar al Sol?

App-relato disponible para iPad.

4. Urki, más allá del bosque, de Monica Coca, desarrollado por PixelMoon (de 9 a 12 años)

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Una aplicación-videojuego llena de aventuras, criaturas fantásticas y mucho sentido del humor. Urki es un pequeño trol que se embarcará en un emocionante viaje hacia lo desconocido para encontrar a su familia. Allí hay animales que hablan (algunos demasiado), temibles fieras de otro tiempo, criaturas extrañas y únicas capaces de tomar mil formas o ninguna, ejércitos sin cuartel, seres redondos que se comunican con la mirada, trampas que aparecen en el suelo o caen del cielo, príncipes alados… Urki se aliará o enfrentará a estas criaturas con las únicas armas de las que dispone: su ingenio y su bondad.

¿Cuántas veces has leído un libro y has pensado “ojalá me pasara lo mismo”? Con esta aplicación puedes meterte en la piel del protagonista a través del emocionante. La elección es tuya. ¿Aceptas el reto?

Aplicación disponible para iPad.

Si os habéis quedado con ganas de más, la biblioteca de cuentos y aplicaciones de Tula siempre está abierta para vosotros en www.tulabooks.com

¡Felices Lecturas!

Boo Radley, salga, no le haremos daño

Dill estaba disparado otra vez. Por su cabeza soñadora flotaban cosas hermosas. Podía leer dos libros mientras yo leía uno, pero prefería la magia de sus propias invenciones. Sabía sumar y restar más rápido que el rayo, pero prefería su mundo entre dos luces, un mundo en el que los niños dormían, esperando que fueran a buscarlos como lirios matutinos. Hablando, hablando se dormía a sí mismo, y me arrastraba a mí con él, pero en la quietud de su isla de niebla se levantó la imagen confusa de una casa gris con unas puertas pardas, tristes.
-¿Dill?
-¿Mmmmm?
-¿Por qué no se ha fugado nunca Boo Radley? ¿Te lo figuras?
Dill exhaló un largo suspiro y se volvió de espaldas a mí.
-Quizá no tenga adonde huir…

Matar un ruiseñor, de Harper Lee

He recordado este libro, en especial esta cita, porque ayer acá en España fue día del padre y Atticus Finch, uno de sus personajes, es uno de los padres literarios que más me gustan. Otro motivo para recordarlo con cariño son los personajes infantiles, su descubrimiento del mundo y sus contradicciones.

Libros para celebrar la amistad

Está muy cerca el día del amor y la amistad, el 14 de  febrero, y nos proponemos celebrarlo leyendo nuestro libros favoritos. En esta ocasión cedo la palabra a una de las mejores amigas de Letras Minúsculas, Tula tortuga, quien nos sugiere algunos estupendos libros para compartir con nuestros amigos:

Hola soy Tula, una tortuga muy coqueta a la que le encantan los cuentos, el cole, saltar, jugar, los amigos… Hoy he venido invitada por Letras Minúsculas para sugeriros algunos cuentos sobre la amistad, la amistad por encima de todo, ¡porque el que tiene un amigo tiene un tesoro! Y juntos podemos hacer grandes cosas. ¡Felices lecturas!

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1. Niña Bonita de Ana Machado e ilustrado por Rosana Faría. Ediciones Ekaré. Para bebés lectores (0-2 años).

Un conejo blanco, blanco, ha quedado prendado de una niña negra, negra, y quiere ponerse bonito y oscuro como ella. Cada vez que la ve, le pregunta: “Niña bonita, niña bonita, ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?” Después de muchos experimentos y desilusiones, el conejo descubre el secreto. Una encantadora historia sobre la amistad y la tolerancia.

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2. Cosita Linda de Anthony Browne. Fondo de Cultura Económica. Para prelectores de 2-4 años

Esta es la historia de un gorila muy especial a quien le enseñaron a comunicarse por señas. Si quiere algo, él puede pedirlo usando las manos. El gorila lo tiene todo y sin embargo está triste. Por eso, un día les pide a sus cuidadores que le consigan a un amigo; así es como la pequeña Linda entra en su vida. Pronto, ella se convertirá en su mejor compañera y ambos harán hasta lo imposible para mantenerse juntos.

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3. Perdido y encontrado de Oliver Jeffers. Fondo de Cultura Económica. Para las tortugas que están aprendiendo a leer (4-6).

Un niño encuentra un pingüino extraviado en la entrada de su casa. Al verlo solo y triste decide ayudarlo a encontrar el camino de regreso a su hogar. Tras mucho investigar, averigua que los pingüinos habitan en el Polo Norte y busca la forma de llevarlo allí. Durante el viaje descubre que la soledad no es lo mismo que la nostalgia del hogar.

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4. El zoo de Pitus de Sebastià Sorribas, con ilustraciones de Pilarín Bayés. La Galera. Para los primeros lectores (6-9)

El Zoo de Pitus es un canto a la amistad, a la colaboración, a la fe y al entusiasmo, a través de la acción de un grupo de chavales del barrio de Pitus, que monta un auténtico zoo (con tigre incluido) para que el amigo enfermo se pueda pagar el tratamiento en Suiza.

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5. Rico y Óscar y el secuestrador del súper de Andreas Steinhöfel, ilustrado por Peter Schössow. Ediciones Bruño. Para jóvenes lectores (9-12)

Rico pone a todo el mundo de los nervios: es lento y demasiado sincero, y a veces le cuesta comprender las cosas. Como él mismo dice: «¡Es como si mi cerebro condujera un coche sin volante!». Sin embargo, un día conoce a Óscar, un sabelotodo muy particular, y junto a él intentará resolver el misterio del secuestrador del súper, que está aterrorizando a la ciudad. Ya de paso, Rico descubrirá lo divertido que puede ser tener un amigo.

Si os han gustado, estáis invitadísimos a descubrir más en www.tulabooks.com

Instan-tés

Instan-tés, un ratito, una historia reúne cada mes a ilustradores y escritores en un propósito por hacer un espacio cálido en la web. No hace falta mucho, basta un trocito de tu tiempo para disfrutar de este espacio. En este mes de diciembre he participado con el relato No lloverá en septiembre, inspirado en una ilustración de Ana Galvañ, espero que lo disfrutes.

Hipnotizar monstruos

Escribir y exorcizar a veces es lo mismo, respecto a Pelo de Zanahoria, del escritor francés Jules Renard (1864-1910), parece serlo. Humillaciones, la madre, las relaciones familiares asfixiantes, nombradas y, quizá, de ese modo superadas.

No es un cuento de hadas con final feliz. Es un retrato familiar crudo. Empieza de golpe, nos lanza a la acción inmediatamente y termina abierto con un dejo de tristeza pero también con la intuición de que podría haber un futuro mejor para el pequeño pelirrojo.

Desde las primeras páginas se aprecia una narración con algo de delicadeza lírica que convive con la ironía. Cada capítulo o escena parece tenre independencia la una de la otra, pero a medida que la lectura avanza se descubre la sutil relación entre ellas. También son destacables los diálogos, en especial las conversaciones entre Pelo de Zanahoria y su padre, el señor Lepic.

Una tras otra se suceden las humillaciones que hace la madre, la señora Lepic, al pequeño, quien ni siquiera merece un nombre como su hermana, Ernestine, y su hermano, Félix. Él es sólo Pelo de Zanahoria.

La campiña francesa, rematar la aves de caza con las manos, cenas familiares, el paso de las estaciones, jugar al marido y la esposa, besos prohibidos, asesinar un gato y dormir abrazado al cadáver son algunas de las piezas del relato para armar.

Las cosas cambian cuando Pelo de Zanahoria ingresa a sus estudios de bachiller por insistencia del padre, quien aspira a un futuro mejor para sus hijos. Es entonces cuando el chico descubre sus habilidades, aprende a observar y, sobre todo, a pensar por sí mismo. Esto está reflejado magníficamente en la narración, donde aparecen más comparaciones y metáforas. No sólo hay maltratos padecidos pasivamente sino una conciencia mayor de sí expresada en un lenguaje más rico.

El clímax se alcanza cuando Pelo de Zanahoria se niega a cumplir una orden de la madre, nunca antes había tenido tal atrevimiento. De padecer el maltrato, incluso llegar a aceptarlo como algo cotidiano y merecido, el chico crece, lo cuestiona hasta llegar a defenderse.

Dejamos al personaje con el deseo de emanciparse cuanto antes, dejar los estudios de bachillerato y aprender un oficio. El padre insiste en que debe aguantar y continuar sus estudios. Allí, como en otras escenas, pueden desprenderse reflexiones importantes para un lector joven: ¿El personaje se dejará llevar por el momento o pensará a largo plazo? ¿Tendrá la confianza en sí mismo para continuar un camino arduo? ¿Cuáles son sus alternativas y cuál de ellas sería la mejor?

Es un libro sin complacencias, conmovedor y provocador, un clásico de la literatura francesa. Por el tema, podría interesar a chicos a partir de los 12 años, poco más, poco menos. En él podrían ver reflejadas algunas de sus inquietudes y temores.

Pelo de zanahoria es de esos libros que los sientes en el estómago como si costara digerirlos, pero que de alguna manera convoca a los monstruos y termina por hipnotizarlos.